Me limité a asentir con la cabeza, apartando la mirada de sus ojos ardientes.
—¿Entonces qué? ¿Te vas a mudar? ¿Vas a jugar a la familia feliz? ¿Es eso, Rebel? ¿Me mandarás a la mierda a mí y a cualquiera que se interponga en tu camino, que ha estado ahí para ti? ¿Mandarás a la mierda mis sentimientos, ¿no? —Lo miré y me puse de pie para intentar hacer que me entienda.
—¿Por qué, Rebel? Contéstame, ¿por qué? ¿Por qué él y no yo? ¡Yo te amo, carajo! —Me eché hacia atrás, como si me hubiera abofet