Punto de vista de Salvaje
Había pasado una semana desde que Ángel salió del hospital. Mi hombres y yo habíamos estado saliendo todos los días siguiendo pistas y nada. Era como si siempre estuvieran unos pasos adelante, por lo que empezaba a cabrearme. Cuanto más tardaban, más crecía en mí la idea de que nunca recuperaríamos a Rebel.
Ángel había dormido la mayor parte del tiempo. Se había quedado dormida llorando, y eso me partía el corazón, sabía que se culpaba a sí misma. No me dejaba consolarl