“No hay descanso para los malvados”. Dijo ella mientras me besaba.
La ayudé a ponerse de pie, enseguida volvió a ponerse a dirigir dónde quería que fuera cada cosa. Esa noche caería rendida, de eso estaba seguro.
“Entonces, ¿hay alguna novedad sobre el resto de las Viper?” Me preguntó Blaze.
Yo negué con la cabeza, teníamos equipos revisando todos los lugares donde solían tener casas seguras, pero estaban vacíos. Donde sea que se hubieran ido, sabíamos que estaban esperando el momento justo par