Narrado por Luna
Desperté despacio, como quien emerge de las profundidades de un lago oscuro. La primera sensación fue la suavidad de las sábanas limpias bajo mi piel. La segunda, un dolor sordo y difuso, un eco corporal de lo que había sucedido. La tercera, y más aguda, fue la mirada.
Alex estaba sentado en un sillón al lado de la cama, sus codos apoyados en las rodillas, el rostro reposando sobre las manos entrelazadas. No estaba calculando. No estaba planeando. Solo observaba. Y cuando mis o