Entonces, Adrien se ríe esta vez, como si Kala tuviera algún mono dibujado en la cara, a juzgar por la manera en que resuena su carcajada.
―Me parece que no has entendido bien cómo van las cosas, mi querida Kala―le responde, cuando se recupera de su risotada, y ella resopla molesta―lo dije bien claro, no me importa lo que la gente quiera hacer conmigo, así que no pienses que me haces un favor, más bien, puede que le haga un favor a mi hermano y te desmienta delante de todos y que sea lo que la