―Pero, si te lo permito, ustedes…―dice Kala de lo más nerviosa, pero es interrumpida por el alfa de la manada, quien ignora que está hablando y se impone ante la débil omega.
―Segundo―le dice y ella respira profundo, mientras la veo descomponerse por lo impresionada que está ante la voz de su alfa―Adrien y tú deben darse la marca y pronto, de lo contrario, no moveré un solo dedo siquiera para que esta manada vuelva a ser la de antes, ¿está claro? ―la amenaza y ella traga en seco.
― ¡Esa es una