―Por supuesto que sí, Olga―le dice Aike con una gran sonrisa―tú y todos los lobos que nos quieran acompañar en ese gran día―señala y la loba tiene una sonrisa de oreja a oreja.
―Pero es que no voy a ir a esa nueva manada y esa es mi última palabra―le responde Carlisle ofuscado―no voy a relacionarme con esos lobos convertidos, a convivir con ellos, como si nada hubiera pasado―añade, pero Olga pone los ojos en blanco.
― ¿Y quién te dijo que vas a convivir con esos lobos? ―le dice y le frunce el