Al día siguiente, ver a Gabriel puso a Regina de pésimo humor. A pesar de todas sus protestas y discusiones de los días anteriores, no había logrado que se fuera, por lo que no le quedó más remedio que ignorarlo.
Después del desayuno, él le preguntó por sus planes del día. Ella ya le había delegado todo el trabajo de la tienda a Verónica, pues pronto se incorporaría al equipo de producción y su intención original había sido tomarse unos días para descansar.
Su plan era quedarse en casa, leyendo