Después de llegar a casa, Regina no pudo calmarse en toda la tarde.
Debió haber tenido un hermano o una hermana, pero nunca nació. La depresión de su mamá se había agravado por el aborto espontáneo; esa fue la razón de su suicidio.
También había perdido un bebé, así que entendía ese dolor. Hundió la cara entre los brazos, pensando en todo el sufrimiento de su madre, en las injusticias que vivió, en el odio y el rencor que acumuló. Y pensar que los culpables de su muerte seguían vivos, como si na