Durmió hasta las tres de la tarde.
Regina calentó y comió la carne asada que tenía en el refrigerador. No se sentía nada bien, así que bajó a la farmacia por unas medicinas y de paso fue al supermercado a comprar algunos ingredientes.
Últimamente había estado comiendo en la calle y su estómago ya lo resentía; tampoco se sentía con la misma energía de siempre.
También tomó dos paquetes de toallas sanitarias.
—¿Ya viste que rompió su contrato con Wonder Cinema?
Regina escuchó la conversación y vol