Todas las miradas se dirigieron hacia ella. Beatriz le sonrió.
—Qué milagro que vienes sola. ¿Y Richi? ¿No te acompañó?
El estreno de la película de Mónica, unas semanas atrás, había creado una brecha entre Silvia y Beatriz.
Silvia e Irene habían sido muy buenas amigas. La película, que manchaba la imagen de Irene, no solo había sido dirigida por la hija de la amante, sino que se proyectó en cines propiedad de los Figueroa, quienes, según los rumores, también la habían financiado.
En su momento,