Club 1997.
Regina tenía mucho tiempo sin venir a este lugar.
Habían vuelto a cambiar a la recepcionista, así que tuvo que llamarle a Lisa para que le dieran acceso al ascensor.
No necesitó que un mesero la guiara. Conocía el sitio a la perfección y encontró el salón privado sin problemas. Sabía que era inútil tocar, pues adentro no la escucharían.
Así que solo empujó la puerta.
—¿En qué cabeza cabe? Regina se va a casar con el mantenido ese que tuvo Beatriz. ¿No le da asco?
—¡Llegaste!
La voz de