Quién lo diría. Su hijo estaba a punto de cumplir los treinta y se había convertido en un soltero divorciado. Para colmo, Regi ya tenía novio, así que cualquier posibilidad entre ellos se había esfumado.
—Regi es una muchacha tan buena… Si no te hubieras divorciado, a estas alturas tu papá y yo ya seríamos abuelos.
Silvia seguía resentida con su hijo. No entendía cómo se le ocurrió meterse con la hija de Mariana.
—Te lo advertí mil veces. No le faltaban pretendientes, te dije que la cuidaras, pe