Regina llegó a casa y se dejó caer en el sofá, sintiéndose agotada. Al repasar los eventos del día, pensó en Gabriel y luego en Sebastián, su mente era un caos. Recordó que ahora su relación con Sebastián era pública y que eso seguro le afectaría.
Rápidamente, tomó su celular y volvió a ver sus redes sociales. Tenía la bandeja de entrada y la sección de comentarios repletas de mensajes.
Abrió los mensajes directos y vio que la mayoría eran de odio e insultos. Ya había pasado por algo así antes,