Sebastián notó su silencio y adivinó lo que estaba pensando.
—Si no quieres que vaya tan pronto, no pasa nada. Dile a tu mamá que tengo mucho trabajo y que la visito en otra ocasión.
—Pero eso le va a dar una mala impresión a mi mamá.
La miró de reojo y arqueó una ceja.
—No te preocupes. Ya haré méritos para que me suba los puntos que me quite.
Regina no pudo evitar reírse al escucharlo.
—¿Y qué piensas hacer para que esté contenta?
—Todavía no sé. Pero voy a investigar bien cómo ganarme a una s