—¿Regina te estuvo molestando por eso otra vez?
Al otro lado de la línea, la voz sonaba molesta y frustrada.
—Quiere volverme loca. Sabe que ella lo tiene todo y que yo solo tengo mi trabajo. No soy como ella, yo no dependo de un hombre, solo puedo contar conmigo misma. Lograr que mis obras se filmen es mi sueño. Si ni siquiera tengo derecho a cumplir mis sueños, ¿qué sentido tiene mi vida? No puedes ponerte siempre de su lado, ¿puedes pensar en mí por una vez?
Gabriel la interrumpió con dureza.