—Si para ustedes vale más una adoptada que su propio hijo, ¡pues me largo de aquí!Maximiliano se dirigió hacia la puerta.
Su madre temblaba de rabia.
—¡Maximiliano, te vas a arrepentir!
Maximiliano vaciló apenas un instante, pero enseguida reanudó la marcha y salió a grandes zancadas.
...
Regina regresó a la tienda con unos tés helados.
El ambiente en la tienda estaba raro. Regina, extrañada, preguntó:
—¿Qué pasó?
—Acaba de venir la jefa a ver cómo iba todo.
Regina asintió. Andrea le había dicho