Capítulo 238
Silvia les recordó:

—Estas gorditas las hice yo, que conste.

—¿Y cómo no voy a saber que las hiciste tú? Llevamos décadas de casados.

—¿Cómo que décadas? El viejo eres tú, yo todavía estoy muy joven. Si salgo con Regi de compras, ¡la gente cree que somos hermanas!

Ricardo le pinchó el globo.

—¿Por qué no te ves en un espejo antes de decir eso?

Molesta, tomó una gordita y se la metió en la boca a su esposo.

—¡Ya cállate, viejo!

Ricardo se comió la gordita con una sonrisa.

Tras su pequeño pleito,
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App