Capítulo 206
—Fue mi culpa.

Justo en ese momento, la puerta del salón privado se abrió desde afuera.

Un mesero entró cargando un enorme ramo de rosas y Regina vio cómo se lo entregaba a Gabriel.

Él se lo ofreció a ella.

Regina se mordió el labio.

—¿Fue idea de Mónica?

—No, fue de Alan.

Gabriel no le quitaba los ojos de encima, estudiando su reacción.

—Me dijo que a las mujeres suelen gustarles las flores, y yo solo quería que estuvieras contenta.

Alan era el asistente personal de Gabriel.

Regina sabía que a
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Imelda Aguirreeeaaa si que vea que contigo no va a jugar como lo hizo ese perro de max y así nomas
Rosita Recovajajajajajaja
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