Mateo no tardó en responderle, confirmando que Gabriel Solís se había comido hasta el último bocado de la comida que ella le había enviado.Regina se sorprendió; pensó que Gabriel la tiraría directo a la basura.
Mateo añadió enseguida:
[¡Es la primera vez que veo a Gabriel comer tan bien! Regi, ¿de dónde era la comida? ¡Mañana pido algo de ahí para probar!]
Regina, que hasta ese momento dudaba de sus posibilidades de conquistar a Gabriel, sintió una chispa de confianza al leer las palabras de Mat