Pero si Regi lo decía de esa forma y con la cara sonrojada, Alicia tenía que creerle. Dejó escapar un suspiro de satisfacción.
—Es mucho mejor que Max, sin duda.
Al pensar en su hijo, Alicia sintió frustración. Sabía que Maximiliano no veía a Regi solo como una hermana, por más que lo dijera. Pero a estas alturas, ya no había vuelta atrás; el destino no los quería juntos. No pudo evitar sentir un poco de lástima por él.
—Maximiliano no tuvo la suerte de tenerla.
Regina se mordió el labio, sin de