CAPÍTULO 88 – No me lo creerás.
En la empresa…
—Alex, tienes que descansar —repuso Leo en un suspiro—. Ya has hecho demasiado por hoy. Lo mejor es que te enfoques en Camila y los niños, ya te lo he dicho —añadió, cruzando los brazos sobre su pecho.
Su amigo lucía completamente agotado, mientras permanecía con la vista fija en el escritorio con la cabeza entre sus manos.
Al escuchar por enésima vez aquellas palabras de parte de Leo, Alex suspiró.
—Entiendo lo que quieres decir, pero ¿de qué me sirve no hacer nada? —pregunt