Habían transcurrido varios días desde el incidente con Isis y cuando Alex le preguntó a Manuel sobre lo que decidirían hacer en relación a la madre de Becca, él solo le respondió que ya él se había encargado de todo.
Alex no pudo evitar sentirse relegada al no ser tomada en cuenta en la decisión.
Manuel había vuelto a su rutina de trabajo, gimnasio y el tiempo que le dedicaba a los niños del hospicio, mientras la chica continuaba haciéndose cargo de Becca, que era su único aliciente para seguir