El bosque se extendía sombrío, cubierto por un velo de niebla que se movía como un ser vivo entre los troncos. Los pasos del grupo resonaban apagados sobre la hojarasca húmeda, apenas un murmullo que se confundía con el susurro del viento.
Lyra caminaba junto a Ragnar, con el corazón latiendo con fuerza. Se supone que iban para una reunión con los líderes de la manada Sur pero ellos propusieron ir a terreno neutral. La idea del Libet le daba un presentimiento extraño. Después de largos minutos