Quizás porque las emociones son totalmente diferentes.
—Nicolás White, el hombre del momento. —Guillermo no es mayor; podría decir que tiene la misma edad que Nick, si la supiera.
—Guillermo. —Nick lo saluda con el mismo entusiasmo. Parecía que eran cercanos—. Ven, quiero presentarte a una escritora y al parecer tu fan.
Nick me señala, y yo sonrío como una boba.
—Mucho gusto, señor Lombardi, Addison Carter. Déjeme decirle que sus libros son maravillosos. —No puedo llamarlo de otra manera cuando