Me deja con ese pequeño comentario antes de irse.
Ah, ¿no es sólo sexo? Esas palabras me han alegrado el día. Quizá esta noche descubra qué trama esa maravillosa y compleja cabecita suya. De repente, me inunda la esperanza.
Tras darle muchas vueltas a qué voy a ponerme —me sorprende que no lo haya decidido por mí—, me decido por unos pantalones capri beige, una camisa de seda en nude y unas zapatillas color crema. Me aseguro de ponerme un conjunto de ropa interior de encaje color coral; le enca