—Dime.
—Addison, ¿estás bien? —No parece estar borracho.
—Sí, ¿y tú? —¿Qué querrá?
—Bien, ¿qué tal fue ayer?
Mi copa de vino se detiene a medio camino de la mesa a mis labios. ¿Por qué de repente me siento interrogada? Recuerdo que lo ignoiré y me fui con Nick.
No es más que una pregunta cordial. ¿Qué debería contestar? ¿Que me tiré al dueño de Gramur y que después me fui a su casa? ¿Que me dio por el culo? ¿Que es mayor que yo, aún no sé cuánto, pero que es un auténtico adonis?