—Parece algo serio.
—Lo es. ¿Te acuerdas de mi segundo jefe? ¿El que quería invitarme a cenar?
Lucas asiente.
—Sí, el danés que tenía un atractivo escandinavo.
—Sí, Marcus. Pues resulta que Nick se acostó con su mujer. Se están divorciando.
—¿En serio? —Lucas se inclina hacia adelante.
—Sí, y ahora se ha propuesto hacer pagar a Nick por ello, y parece que ha decidido que yo soy la mejor manera de conseguirlo. Tengo que reunirme con él, y sé que no va a ser una reunión de trabajo.
—¡J