—¿Qué? ¿La simplona de Laura? ¿La aburrida de la oficina? —pregunta Lucas.
—Sí —confirmo—. Erick, deja en paz a la chica. —Vuelvo a tomar mi copa y recuerdo que iba a ir por otra.
—¡Voy a hacerle una foto! —Erick sale de nuevo del bar sacándose el teléfono del bolsillo.
—Voy por otra ronda. —Me levanto del taburete y tomo el monedero—. ¿Lo mismo?
—¿Hace falta que me lo preguntes? —Lucas pone los ojos en blanco y sacude el vaso vacío.
Me acerco a la barra colándome entre la gente y mientra