—Me absorbes por completo, Addison —dice—. No sé vivir sin ti. Soy totalmente adicto a ti, nena —añade con voz suave e insegura. Mi ex mujeriego dominante y seguro de sí mismo está nervioso—. Me perteneces. Cásate conmigo.
Lo miro directamente a su hermoso rostro, todavía absolutamente sorprendida. Esto no me lo habría esperado jamás. Hace tan sólo unas horas que he decidido mudarme aquí, aunque Nick, en su locura, me obligó a mudarme hace una semana. No para de morderse el labio fre