Asiento, da un paso atrás y se mete las manos en los bolsillos. Se muerde el labio y ahí están los engranajes, trabajando mientras él me mira con aprobación.
—Igual que yo he elegido esto para ti —dice mientras se saca la mano del bolsillo y veo una delicada cadena de platino colgando de su dedo.
Casi me atraganto con mi propia lengua cuando mis ojos ven la exquisita joya. La vi en una vitrina de cristal esta mañana mientras pasaba con Zoe por la sección de joyería. Me lo señaló y me