84

*—Dante:

Ahora, sin amantes y sin nadie que lo ayudara a liberarse, Dante estaba peligrosamente al borde.

A Ezra le quedaban pocos días trabajando para él, y Dante no tenía más remedio que aceptarlo, aunque odiara la idea. Odiaba imaginar a su perfecto asistente marchándose para trabajar con otro alfa que, en su opinión, era mediocre. Quizá, y esa idea le irritaba todavía más, el problema no era Joseph, sino que él estaba tan obsesionado con Ezra que era incapaz de ver que el otro alfa era, en
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP