*—Dante:
Como no tenía muchas cosas que hacer, Dante mató el tiempo con su teléfono. Viendo las redes sociales de sus viejos compañeros, leyendo noticias del diario vivir, riéndose con videos de gatos que parecían ser su nueva obsesión.
La verdad con el trabajo todo fluía con una calma irritante: las chicas de la oficina, Joseph, incluso Ezra, eran demasiado eficientes. Si las cosas seguían así, quizá aceptaría la oferta de Adrien y se marcharía a trabajar con él.
Estaba respondiendo mensajes e