*—Ezra:
Encontró a Dante sentado en uno de los sofás de la terraza. La noche era agradable y la iluminación tenue creaba una atmósfera tranquila. Draco no estaba por ninguna parte, probablemente descansaba en alguna de sus camas favoritas.
Su amado sostenía una copa de vino entre los dedos, pero en cuanto lo vio aparecer la dejó sobre la mesa cercana y le dedicó una sonrisa que hizo que el corazón de Ezra diera un pequeño vuelco. Después de todo lo ocurrido, seguía siendo increíble que aquel h