*—Ezra:
Cerca de una hora después, Dominick los llamó hacia el comedor, donde Dante y él habían dispuesto la mesa para la cena. Habían preparado pechugas de pollo acompañadas de vegetales asados y puré de papas. Hubo vino para los demás y zumo natural para él. Era una comida sencilla, pero perfecta para Ezra considerando su embarazo y las recomendaciones médicas. Aun las náuseas y mareos intensos que todos le habían descrito no lo había golpeado, pero sabía que pronto vendrían.
Continuaron con