*—Ezra:
Ya eran cerca de las siete de la noche, así que sería bueno ducharse y ponerse ropa. No sabía a qué hora vendría Dante y tampoco si podrían cenar afuera, pero al menos estaría limpio.
Ezra se dirigió a la habitación, dejó su teléfono cargando y entró al baño con la intención de quitarse el cloro de la piel, pero al ver la bañera, cambió de idea. Abrió el grifo y dejó que el agua tibia comenzara a llenarla. Luego fue al armario donde Dante guardaba sus cosas y sonrió al ver las bombas de