*—Ezra:
Todo se sentía como un sueño.
Una sonrisa de felicidad surcó sus labios al pensar en cómo todo estaba encajando, en cómo su vida, por primera vez en mucho tiempo, avanzaba en la dirección correcta y cómo su felicidad crecía sin freno, llenándole el pecho de una calidez constante.
Se había vinculado con Dante y ahora este era su compañero, su alfa y el hombre con el que pasaría el resto de su vida si así Dios lo permitía.
Una risita suave, casi infantil, escapó de sus labios al record