246

*—Ezra:

Engel terminó confesándole que, en realidad, estaba allí porque Dante se lo había pedido. Quería que lo ayudara con la cita: elegir su ropa, arreglarlo, dejarlo perfecto, porque, según él, Engel “sabía de esas cosas”.

Por la forma en que comenzó a hurgar entre su ropa, descartando prendas con gestos críticos y pequeños chasquidos de desaprobación, estaba claro que aquello no era una salida cualquiera. Había intención, detalle y mucho cuidado.

El omega rubio revisó varias opciones hasta
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App