Los juegos entre los adultos continuaban a todo vapor, bajo la mirada atenta y divertida de los niños.
Luana y Alessandro terminaron empatando en puntos, y los pequeños no perdieron tiempo: sugirieron inmediatamente que la pareja participara en el "Desafío del Latido del Corazón". Luana ensayó una negativa, pero Alessandro ya se había acercado, rodeando sus hombros con el brazo.
—Esto aquí no es para niños —bromeó él, con una sonrisa audaz.
Antes de que ella pudiera reaccionar, Alessandro la be