Lucca lanzó una mirada furtiva hacia Alessandro.
Su corazón latía con fuerza.
Temía que Matteo, en un descuido, terminara revelando que Alessandro era en realidad su padre.
Por suerte, su hermano no dijo nada.
Para evitar cualquier riesgo, Lucca decidió mantener a sus hermanos lo más alejados posible de él.
Se inclinó y le susurró al oído:
—No digas tonterías.
Matteo ladeó la cabeza, confundido.
—¿Por qué?
Lucca suspiró para sus adentros.
Normalmente es tan listo... ¿por qué hoy actúa como un to