JADE AL-QALA
Al darme la vuelta, todos me miraban con una sonrisa y algo más en sus rostros, incluso Ethan. Su mirada, una mezcla de sorpresa y algo parecido a la admiración, me desconcertó. Me aclaré la garganta; tener la atención de todos sobre mí me resultaba un poco incómodo.
Amina notó mi incomodidad y, antes de que alguien hablara, me extendió mi bolso, de donde ya había sacado un sobre con dinero.
Tomé el sobre y se lo entregué a Sor Mariam, quien me miraba sin entender nada. Lo abrió y