JADE AL-QALA
El auto avanzaba con fluidez, la opulencia del interior contrastando con el exterior que se volvía cada vez más modesto. Ya faltaba poco para llegar a la casa hogar. Amina, como siempre, iba a mi lado, y conversábamos de cosas triviales, aunque no podía evitar notar las miradas fugaces que Ethan lanzaba por el retrovisor. No negaría que era un hombre sumamente atractivo, con una presencia imponente, pero para mí, Hassan no tenía comparación con nadie. Simplemente no había nadie co