JADE AL-QALA
Abro mis ojos con pesadez; quiero moverme, pero el más mínimo movimiento me hace jadear del dolor.
El recuerdo de lo que sucedió me llega de golpe y, sin importar el dolor, me siento en la cama, observo el otro espacio de la cama y este está... Vacío.
Un cierto dolor se instala en mi pecho; toco su lado de la cama y este se encuentra frío, frío como un iceberg.
Cierro mis ojos con fuerza y tomo las sábanas, las llevo a mi nariz e inhalo el olor que aún hay de él en ellas; hacer