CAPÍTULO 64. UNA SORTIJA CON SABOR A TRAICIÓN
—Tuve mucha suerte de que llegaras a tu departamento justo cuando más lo necesitaba —Connor refirió—, gracias. —Miró con cariño a Alexia.
—No tienes nada que agradecer. —La joven tomó una cuchara y le llevó a sus labios un poco de sopa.
—Creí que acabarían con mi vida —Connor confesó y presionó con fuerza sus dientes ante la molestia que sentía—, te voy a decir un secreto —susurró—, en la única persona que podía pensar era en ti. —Suspiró profundo.
Alexia se sonrojó al escucharlo.
—Me caes muy