CAPÍTULO 95. SERÁS EL AIRE
— ¿Otra vez tú, pequeñita? —Angelito cuestionó.
—Eso mismo digo yo —Harper respondió al tomar una bolsa con brownies.
—Son seis dólares por lo que tomaste —refirió él.
La niña frunció el ceño.
— ¿Se venden los postres? —cuestionó con extrañeza.
—Solo el que tomaste —respondió.
—Yo no traigo dinero —dijo mientras lo destaba.
—Entonces no puedes comerlo.
Alondra se acercó a él.
—Estos postres son para nuestros invitados —expresó mirando a su nieto.
—Estoy haciendo negocio coma tú com los chocolat