Capítulo 47 —No quier amarlo
Narrador:
Roman salió de la ducha y tomó una toalla para secarse el cabello. Se vistió con calma, optando por unos pantalones oscuros y una camisa ne*gra con las mangas dobladas hasta los codos. No era un hombre de ceremonias, pero tampoco uno que se presentara desarreglado, ni siquiera en un lugar tan apartado como aquel.
Cuando bajó al comedor, sus hombres ya estaban allí, esperando. La mesa estaba llena de comida casera, abundante y bien servida, preparada por la