Tres semanas completas en la mansión Volpi y ya había acumulado un catálogo entero de secretos que definitivamente no estaban en mi contrato de trabajo.
Sabía, por ejemplo, que Leo fingía un sueño profundo y angelical a las 21:00 en punto cada vez que oía los pasos de alguien en el pasillo, pero se quedaba batallando con su dinosaurio de goma debajo de la almohada hasta las 21:30. Sabía que Lara solo aceptaba comer zanahoria en el almuerzo si Jussara cortaba la verdura en forma de estrella. Sab