Elena
— No voy.
— Vas.
— No voy.
— Elena.
— Arthur.
Él suspiró. Su paciencia estaba al límite. Llevábamos diez minutos discutiendo en medio del pasillo, yo con los brazos cruzados, él con la llave del coche en la mano.
— Es solo un parque de atracciones.
— "Solo un parque de atracciones" no existe. Es un parque. De atracciones. Con gente. Ruido. Colas. Niños llorando. Niños corriendo. Niños...
— Tú eres una niña.
— No lo soy. Soy adulta.
— Adulta que está haciendo una rabieta.
— No es cierto.
—