CAPITULO 29

Carraspeo mi garganta y la maldita víbora simplemente dice “Ah”. La muy desgraciada ni si quiera se alejó. Enzo me mira fijamente como si estuviera en shok y luego le dice que se largue. Molesta obedece. Me mira a mi pero lo ignoro. No quiero hablar con él pero no deja de decir mi nombre para que lo mire a la cara.

Pasaron al menos unos minutos desde que esa perra estuvo aquí.

―¿Enserio no piensas hablarme? ―me mantengo en silencio ―¿Estas celosa? ―no respondo pero lo miro de reojo ―Sasha. Lo e
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP