Y otra vez estoy aquí. Del lugar que creí que seria mi muerte. Dios. Que vergüenza. Incluso el de recepción me reconoció diciéndome “ah, es la loca esa”.
―Pueden quedarse aquí mientras Sasha busca otro lugar donde vivir. ―dijo mientras deja nuestras cosas a un lado de la puerta. ―Pero por mi no hay prisa y mas con tan encantadora dama.
―Ay querido que cosas dices. ―murmura mi mamá sonrojada con una sonrisa traviesa dejándome desconcertada. ¿Qué le pasa?. ―Si sigues así de encantador te voy a t